No se vayan a pensar que porque viva aislado en un país de mala muerte de centroeuropa no me entero de lo que pasa en mi mágico país. Y por supuesto que me he enterado de lo de la Gripe Porcina esa a la que la gente le tiene tanto terror. Servidor lamenta, eso si, no poder escuchar los chascarrillos e intentos de chiste de Matias Prats al respecto (personaje al que, de tanto odiarle, se le acaba cogiendo cariño).
Yo desde que vi Estallido siempre he fantaseado con la idea de un apocalípsis via microbios (y con la idea de ser inmune a la enfermedad, junto con Angelina Jolie y Scarlett Johanson), pero debo de confesar que en la realidad las pandemias tienen mucho menos glamour del que aparentan en la ficción. Y es que, ¿donde está toda la poesía contenida en el acto de caer redondo en mitad de un centro comercial atestado de gente proyectando restos de tus órganos internos a través de la boca?

Así, por ejemplo, mola mucho más
Para compensar, nuestro corresponsal A.J. nos trae un divertido, sencillo y entretenido simulador de apocalipsis microbiológicos, para goce y regocijo de aquellos que, como yo, disfrutan viendo como la civilización se va a tomar vientos.
El juego se llama Pandemic II (algo me hace sospechar que existe un Pandemic I, pero eso ya es harina de otro costal… por cierto, ¿se han preguntado alguna vez que es un costal? ¿o porqué la gente guarda la harina ahí? ¿no sería más fácil meterla en sacos o camiones? ¿Y porqué no… bueno, vale, sigo, que me pierdo) y consiste, a grandes rasgos, en desarrollar una enfermedad que extermine la humanidad hasta el último de los esquimales. Para ello podremos contar con virus, bacterias o parásitos, que tendremos que ir evolucionando a medida que nos extendamos por el planeta (existen puntos de evolución con los que podremos comprar nuevos síntomas, resistencias a medicamentos, etc.).
Todo el juego viene explicado en un esclarecedor tutorial (en inglés) de apenas siete minutos dividido en dos partes (parte I, parte II). Así que dejen a un lado el Call of Duty 5 y háganme el favor de pinchar en la imagen de abajo, verán como me lo agradecen con lágrimas en los ojos en cuanto prueben las mieses del genocidio bacteriológico.

Acojona, eh?