Sinopsis: El cambio climático provoca que el glaciar que se encontraba sobre la casa de Papá Noel se derrita, cayendo sobre esta y matando a todos sus ocupantes, con excepción del propio Papá Noel y de su reno Rudolph, que en ese momento se encontraban detrás de unos arbustos haciendo vaya usted a saber qué. Tras jurar vengarse, ambos emprenden una sanguinaria campaña de destrucción contra los responsables del calentamiento global, empezando por los magnates del pretóleo y terminando por el mismísimo ex-presidente George W. Bush, quien en un intento por defenderse de tan taimado enemigo contratará a los únicos seres humanos que pueden ayudarle: ¡los Rabinos Ninjas!
Director: Spike Lee
Reparto: Michael Moore como Papá Noel. Chris Rock como Rudolph. Los de ZZ-Top como los Rabinos Ninjas. George W. Bush como himself. Samuel L. Jackson como Presidente Obama.
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2. The Golden Rebellion
Sinopsis: En un distópico futuro, los jubiletas de un asilo de ancianos emprenden una revuelta hartos de ser vilipendiados por una pandilla de niñatos en el super del barrio. Poco a poco la sangrienta revolución se va extendiendo a otros asilos y finalmente a todo el mundo. Liderados por el temible General Franz, los vejestorios emprenden una guerra devastadora contra todo aquel que cuente con menos de 65 años en su haber. Ahora, solo un puñado de héroes se interpone entre los ejércitos del Inserso y la detrucción de la humanidad…
Director: Clint Eastwood
Reparto: Clint Eastwood como General Franz. Morgan Freeman como Teniente Lancaster. Roger Moore como Capitán Bond. Gary Oldman como el Asilo.
Imagen promocional de la película
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3. Tres Elvis y una Raya
Sinopsis: Tres imitadores de Elvis en horas bajas ven como su vida se hunde poco a poco en los infiernos de la droga, el alcoholismo y el desempleo. Pero su vida dará un giro de 360º cuando descubran un arriesgadoa la par que revelador concurso televisivo. El premio: un millón de dólares en metálico. El objetivo: esnifarse la raya de farlopa más grande de la historia. Los tres jóvenes pondrán a prueba su amistad (y su tabique) en esta hilarante tragicomedia repleta de humor, amor y tronchantes comentarios basada en un relato de Isaac Asimov.
Director: Eli Roth
Reparto: John Goodman como Fat Elvis. Jimi Mistry como Foreigner Elvis. Alec Baldwin como Though Elvis. Ice Cube como la Raya de Farlopa.
o “Porqué matar debería ser legal en según que supuestos”
Piensen en la de cosas que podrían hacer con 150 euros. Podrían ir 30 veces al cine, comprarse un DVD nuevo, viajar a Londres. Podrían gastarselo en contratar los servicios de una meretriz de calidad media-alta, o directamente montarse una orgía con simples putas del puerto. Podrían comprarse un iPod, tres pares de Converse, ir a dos festivales de música. Joder, incluso podrían pagar las cañas de toda una semana. ¡Una semana, por el amor de Dios!
Pero el mundo no es justo, como ya dije en su día. Y yo lo sé mejor que nadie, por eso estoy aquí y no en una réplica de la mansión Playboy disfrutando de los réditos del dinero que cierta panda de incompetentes me perdieron en su dia. Pero continuemos con mi historia, que sé que lo están deseando, caray.
Nos habíamos quedado con un servidor adentrándose en las profundidades de ese redil de funcionarios llamado Secretaría de Biología. Llegué al escritorio de Mari Carmen (que es un pseudónimo, no porque pretenda preservar la identidad de tan nauseabundo ser, simplemente porque no me acuerdo de su verdadero nombre) cuando, al ir a contarle la ordalía por la que atravesava en tan aciago momento, una mujer con cara de bruja apareció por la puerta anunciando que era hora de desayunar. Sé que pensarán que, llegados a este punto, estoy dramatizando en demasía los hechos. Pero nada más lejos. Esto les juro que es verdad. Por lo que más quiera. Lo juro. Que me caiga ahora mismo un rayo positrónico si miento.
La tal Mari Carmen, consciente de que yo había estado esperándola en vano tres cuertos de hora, me soltó un “va, espabila a lo que tengas que decirme que me quiero ir a comer“.
Piensa en un lugar mejor, piensa en un lugar mejor…
Tras barajar el arrancarle la traquea y matar con ella a golpes al resto de funcionarios, decidí que era mejor el armarme de paciencia (ah, craso error, amigo mío, ya te dije que eso no servía de nada… espera, ¿estoy hablando conmigo mismo? en fin, sigamos) y contarle mi singular historia. Ella miró en un ordanador y me dijo que (ah, sorpresa) ellos habían enviado la documentación al CADE y que si acaso la culpa era de los otros, que no la habían recibido o que la habían perdido.
A mi todo esto empezaba a resultarme un tanto kafkiano. Vamos, que si al día siguiente me hubiera despertado siendo una cucaracha de dos metros lo hubiera encontrado hasta normal.
En un último intento, llamé al CADE. Les expliqué mi situación, les supliqué, amenacé, les dije que ya estaba hasta los huevos y que alguien tenía que solucionar todo aquello o me iba a enfadar mucho y alguien iba a poner flores an alguna columna de algún edificio de la Universidad. Me dijeron que me llamarían cuando supiesen algo. Y me llamaron, ya lo creo. El día 30 de Junio.
“Oye mira,- me dijo el tipo del CADE- ya sabemos lo que ha pasado. Resulta que tus papeles llegaron cuando hacíamos el traslado de archivos y… bueno, pues que se perdieron. Así que lo que puedes hacer es enviarnos otra vez el justificante como que estuviste en esa salida de campo y el recibo de matrícula de el año pasado. eso sí, tendrás que darte prisa porque mañana 1 de Julio cerramos por vacaciones.“
O dicho de otra manera:
Evidentemente, no recuperé mi dinero. El mundo siguió girando, el verano pasó y de mis 150 € nunca jamás se supo. No tenía tiempo ni ganas de emprender de nuevo en setiembre todo aquello, así que simplemente me encogí de hombros, apunté algo en mi libreta y me puse a pensar en otros asuntos.
Y esta es la triste y esteril conclusión de mi historia. Pero no se confundan. Puede que Mari Carmen y sus compinches duerman hoy con la conciencia limpia sobre un apacible colchón viscoelástico, ignorantes de su nefando destino. Ignorantes de que, gracias a su aparentemente monótona rutina de funcionarios, han sembrado la semilla del odio, el rencor y la amargura en toda una generación de estudiantes. Y de que, como decía Belén Esteban, a todo cerdo le llega su San Bernardo.
Y créanme si les digo que algún día, puede que no hoy ni tampoco mañana, unos colegas y yo nos juntemos, nos pongamos de mescalina hasta las cejas y decidamos ir a divertirnos a la Secretaría de Biológicas. Y ese día habrá regocijo en el mundo, ya lo creo que sí.
o “Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la Burocracia”.
Esta es la historia de como la Secretaría de Biológicas de la Universidad de Valencia se quedó con 150€ que eran míos. Es una historia trágica, desgarradora y cruel, pero con un punto de ironía y humor sardónico propio de las comedias negras. Y es que la vida te da lecciones, y yo estoy aquí para compartir con todos ustedes estas maravillosas experiencias. Acompáñenme en un viaje que les demostrará que la paciencia y la perseverancia son dos de los instrumentos más inútiles de la existencia, y que todo nos iría mucho mejor si en su lugar usásemos gasolina y pólvora.
¡Oh, que magnífico y apropiado final! ¡Que brillante conclusión! ¡Bravo! ¡Bravo!
Los hechos que preceden a esta trepidante aventura se remontan tres años atrás en el tiempo, y aproximadamente 1120 km en el espacio, independiéntemente de donde se encuentren ustedes ahora mismo. Al regreso de un viaje a los Pirineos con la universidad pagado de nuestro propio bolsillo (eso sí, había que ir si uno quería aprobar), los allí congregados decidimos hacer una bolsa de viaje ya que la universidad nos había prometido reintegrarnos parte del dinero (oh, gracias, magnánimos hijos de puta). Tras enviar todos los papeles pertinentes a través de secretaría, un servidor aparcó el tema en algún oscuro y polvoriento rincón de su mente para volver a concentrarse en sus malvados planes de conquista y dominación.
Aproximadamente un año después…
Encontrábame yo absorto en mis quehaceres cuando de la nada apareció una bella fémina a la que yo vagamente recordaba de haber visto en clase. Antes de caer rendida a mis brazos suplicándo sexo me pudo contar que hacía tres meses que había recibido una carta informando de que la Universidad había decidido devolver 150€ a cada estudiante que hubiera participado en la citada excursión. Este hecho me dejó furioso a la par que desconcertado. ¿Por que yo no había recibido tal misiva?
Tras comprobar que, en efecto, todos menos yo eran 150€ más ricos, me dirigí hacia el DISE (que es el sitio que gestiona las becas y otras cosas por el estilo) exigiendo saber donde estaba mi dinero. Ellos me contestaron que eso tenía que hablarlo con el CADE, organismo gemelo univitelino del DISE pero situado donde Cristo perdió la zapatilla, solo por joder.
Gráfico explicativo. Las distancias son aproximadas.
Para añadir emoción al asunto, todo esto me sorprendió en plena época de exámenes, por lo que no me sobraba el tiempo, precisamente. Aún así, decidí perder una mañana saltando de metro en metro hasta llegar a las oficinas del CADE, donde me dijeron que ellos no sabían nada, que tenía que ir a hablar con secretaría (situada al lado del DISE, bieeeen), que es donde entregué los papeles.
Antes de continuar, quiero dejar clara una cosa. A partir de aquí y hasta el final del post, la vena de mi frente se iba hinchando a razón de un centímetro por párrafo. Ténganlo en cuenta, porque es importante.
Llegué a mi destino exhausto y cabreado. Aporreé fieramente la puerta y un empleado enjuto y pusilánime asomó la cabeza.
- Mire usted,- le dije- me ha ocurrido esto. ¿Pueden ayudarme?
- Aham, pero eso tienes que hablar con Mari Carmen, que es la que lo lleva, y que ha salido un momento a tomar un café. Puedes esperarla si quieres.
Así que me senté en el pasillo y esperé. Esperé 30 minutos. Luego 10 minutos más, y entonces me cansé de esperar, y volví a aporrear la puerta, y nuevamente apareció el mismo personajillo.
- Llevo tres cuertos de hora esperando a Mari Carmen. Tres cuertos de hora es mucho tiempo para tomar un café. Donde… está… Mari Carmen.
Dije esto último con sumo tacto para evitar aplastar la cabeza de aquel individuo, que se limitó a mirame con ojos frios y muertos, tras lo cual volvió la cabeza hacia la sala y gritó:
- ¿Alguien ha visto a Mari Carmen?
- ¡Pero si estoy aquí!- contestó una voz al fondo de la habitación.
- ¡Uy, que cosas, si resulta que estaba aquí todo el rato!
[Un golpe seco. Sonidos de dientes desgarrando carne. Aullidos. Un cristal que se rompe. En la lejanía, una mujer grita. Sirenas de policía en la distancia]
- Ah… vaya… que cosas- acerté a decir.
Y me adentré en la secretaría de la Universidad de Valencia.
¿Cómo acabará esta historia? ¿Me devolverán los 150€? ¿Asesinaré violentamente a varios funcionarios? ¿me enfrentaré con la policía? ¿me arrojaré desde lo alto del edifició de secretaría?
¡Dios mío! ¡Allí arriba! ¿Que va a hacer? ¿Se va a tirar?
No se pierdan las respuestas en la próxima y trepidante entrega de Miedo y asco en Valencia. ¡Porque la burocracia siempre puede ser más divertida!
Rebuscando en las entrañas de mi ordenador me he topado con un borrador que redacté hace años de cara a mi futura e inevitable elección como Alcalde de Alcoy, ilustre ciudad donde las haya. Como me ha hecho gracia, voy a compartirlo con ustedes. Es probable que los foráneos no alcoyanos no entiendan ni una. Que le vamos a hacer. Pero pueden venir cuando quieran, tenemos hermosos parajes naturales y aceitunas rellenas de anchoa, entre otras muchas cosas.
ESTATUTO DE AUTONOMÍA ALCOYANO – PRIMER BORRADOR
Articulo 1 – Soberanía
1.1.Alcoy es una Nación
1.2.La Nación Alcoyana reconoce el derecho a la soberanía al barrio de Batoi, previo referendo universal compulsado por la mayoría de los alcoyanos.
Artículo 2 – Idioma Oficial
2.1. El Idioma Oficial de la Nación Alcoyana es el Alcoyano.
2.2. El castellano se reconoce como lengua co-oficial.
2.3. La Nación Alcoyana reconoce vínculos lingüísticos del Alcoyano con el catalán, el valenciano, el mallorquín, el andorrano, el gandiero, el socarrat, el apitxat y en definitiva con cualquier otro que se anime a subirse al carro.
Artículo 3 – Insignia y Escudo
3.1. Se reconocen como oficiales las siguientes banderas: La Bandera Pirata, la Bandera de Moros y Cristianos y la Bandera Invisible (compuesta por dos franjas Ultravioleta y una Infrarroja, del doble de tamaño que las anteriores, en cualquier orden)
3.2. El Escudo de Armas de la Ciudad reproduce los iconos más representativos de la Nación, a saber: un paquete de peladillas, una botella de Café Licor, un puente, un plato de Borra y el muñeco del Tirisiti.
Artículo 4 – Fuerzas Armadas y Defensa de la Nación
4.1. Alcoy reconoce la necesidad de equipar y mantener unas Fuerzas Armadas con el fin de la defensa de la Nación. A tal efecto todos los hombres, mujeres, perros, patos, hurones y suricatos de entre 2 y 115 años deberán servir al menos dos fines de semana al mes en la pista americana del Barradello.
4.2. Alcoy se reserva la tenencia y disposición de armamento nuclear para la defensa de su integridad como Nación. Alcoy se reserva, asimismo, la posibilidad del uso de este armamento ante amenazas o provocaciones de, por ejemplo, Cocentaina.
Artículo 5 – Pena de Muerte
5.1. Se reconoce la Pena Capital, aunque esta solo será aplicada en casos de Alta Traición.
5.2 Se considerará Alta Traición: No saberse el Himno de Fiestas, no acudir a menos de tres partidos del F.C. Alcoyano, no regalar peladillas por Navidad y no exclamar al ver el cartel de Fiestas: “Eso no es un cartel, es un cuadro”.
Evidentemente, se trata de una versión muy primeriza y general de lo que sin duda será el documento de mayor valor de la historia del siglo XXI, pero todo se andará.
Recuerden, llegará el dia en que les pida su voto. Y ese dia sé que no me decepcionarán.
Aún a riesgo de que este blog se convierta en un monográfico sobre zombis (ahora que otros blogs más temáticos se dedican a poner fotos de gatos) voy a obsequiarles con un nuevo post sobre estas entrañables criaturitas.
Hace un par de semanas llegó a mis manos la recientemente traducida al castenallo Guerra Mundial Z (World War Z, de Max Broox) y como es natural en época de exámenes, me merendé todo el libro en un par de días (y les aseguro que es un tocho importante, lo suficiente como para hacer descarrilar un tren de alta velocidad si se pone sobre las vías. Y no quiero dar ideas) y el resto del tiempo hasta aquí lo he estado aprovechando en buscar información sobre el tema, y mira por donde encontré esto:
Sí amigos, según este artículo hay hasta 5 maneras por las que la sociedad se puede ir a zurrir mierdas con un látigo devorada por un enjambre de no muertos ávidos de materia gris, como se ilustra a continuación:
*
*Results may vary
Bien, según este artículo (que no me molestaré en traducir, lo siento, soy así de hijoputa) las posibles causas son:
Parásitos cerebrales
Neurotoxinas
Algún virus desconocido
Neurogénesis
Nanobots
He leído el artículo y tengo que decir que la mitad son mentiras o exageraciones (¿o que esperaban?), pero hay algunos puntos que no puedo rebatir. Casos particularmente perturbadores son los de la neurogénesis o los nanobots. Por cierto, investigando sobre estos últimos he descubierto el jocoso término Grey Goo, tras el cual se esconde la aterradora posibilidad de que el universo al completo sea destruido de la forma más absurda y poco divertida que nadie haya podido imaginar. Pero eso es carne de otro post, amiguitos.
Ya comentarán impresiones en los comentarios. Pero antes, y como premio por su fidelidad, les traigo en exlusiva un link a una página que recopila hasta 40 juegos en flash sobre nuestros amigos los podridos devoradores de celebros. No dirán luego que no les tengo entre algodones, eh?
La verdad es que Tumblr no le hace ningún bien a este blog. La mayoría de cosas que podrían dar lugar a superdivertidos y amenos posts aquí se quedan en un par de anotaciones breves, pero oigan, yo me rijo por la ley del mínimo esfuerzo, así que es lo que hay. Sin embargo me he guardado un par de conejos en la chistera para su mayor regocijo, así que hoy en lugar de sermonearles con alguno de mis desvaríos les voy a hablar de cuatro temas que no tienen nada que ver los unos con los otros pero que considero será de su interés. Así que dejen el porno un momento y presten atención, ciudadanos.
1. Búscate la Vida
Creo que ya es hora de que vaya hablándoles de la mejor serie de todos los tiempos. Sí, he dicho la mejor. Y lo mantendré aunque tenga que matar con mis propias manos a cuatro o cinco lectores de este blog que seguro que van a discrepar. ¿He oído Lost por ahí detrás? ¡Bah, paparruchas pseudocientíficas! ¿Battlestar Galactica? Un culebrón pero con naves espaciales. ¿Dexter? Naaa, todo el mundo sabe que un psicópata sin sentido del humor es como una cerveza sin papas. ¿Física o Química? ¡Salgan de mi casa ahora mismo!
Les voy a hablar un poco de BLV. No es una serie de humor cualquiera. Es una serie de humor absurdo. Es LA serie de humor absurdo por excelencia. Mejor que Los Simpsons y mejor que Padre de Familia. Se emitió entre el 91 y el 92, consta de dos temporadas y trata de la vida de un joven de 30 años que es imbécil perdido y que sigue viviendo con sus padres y se gana la vida repartiendo periódicos. Cada capítulo tenía una trama autoconclusiva (fíjense si era autoconclusiva que el protagonista acababa muriendo en casi todos los capítulos. Sí, como Kenny, pero antes y mejor).
Estaba protagonizada por Chris Elliott, que lisa y llanamente bordaba el papel de retrasado. Además, sus guionistas eran, además del propio Elliott, David Mirkin (productor de la mejor época de Los Simpson) y Charlie Kaufman (el de Como ser John Malkovich).
Chris Elliott. Nível de carisma 100 (/100)
Pero en lugar de darles la brasa con interminables sinopsis de sus episodios, les traigo en exclusiva un link para poder ver en streaming toda la serie, con una calidad de imagen, eso sí, similar a un escupitajo en un ojo.
Bua, ya pueden ir dándome las gracias en los comentarios. Les recomiendo ver los capítulos “Vomitón y yo“ y “Chris se opera de las amígdalas”.
2. Top 10 música para el fornicio
En mis interminables tardes de procrastinación absoluta he ido compilando estas canciones que, de tener que englobarlas en algún género musical, este sería el de “Música para follar”. Podía haberlas puesto en un Muxtape de esos que están ahora tan de moda, pero hubiera tardado tres grillones (sí, he dicho grillones) de años en subirlas todas, así que les dejo los títulos y se las apañan como buenamente puedan. Demasiado hago ya por ustedes.
Caléxico – Black Heart
Portishead – Glory Box
Muse – Feeling Good
Goldfrapp – Strict Machine
Chris Isaak – Baby I did a bad bad thing
Moby – The Sky is Broken
Massive Attack – Angel
Marvin Gaye – Sexual Healing
Air – Playground Girl Love
Barry White – Cualquiera vale (poner el Random, el resultado es el mismo. Ohhhh baby…)
Sí, ya se que podía haber puesto algo de Jeff Buckley o de Rob Dougan, incluso el Summertime de Ella Fitzgerald, pero eh! esto es mi blog y pongo lo que quiero. Además, deberían ver los top ten de este tipo que circulan por otros blogs. Pensar que alguien pueda ponerse cachondo escuchando Mago de Öz me parece la culminación de la decadencia humana, y dicho esto, ¡siguiente!
3. Fe de e-rratas (que son como las ratas normales, pero de internet. Jo. Jo. Jo.)
¿Recuerdan aquel post de la superarmadura japonesa en el que decía que el mejor combo mortal para llevarla era un jetpack? Pues hoy he de rectificar. Si hay una combinación especialmente aterradora que haga que me excite sin necesidad de recurrir al punto dos de la presente entrada es el aparatito que ha inventado este señor:
¡Podéis correr, pero no podéis volar! ¡Jajajaja!
El caballero en cuestión se llama Yves Rossy, suizo y piloto de aviones, que ha tenido a bien de obsequiar a la humanidad con estas alas autopropulsadas capaz de hacer ripios y piruetas al tiempo que dispara sus mortíferas armas contra sus ene… no, bueno, eso, que ha inventado unas alas con las que se puede volar. Que majo el tío.
En su página web pueden encontrar vídeos y mas fotos. Vayan preparándose que yo ya he empezado a ahorrar. Calculo que para 2046 tendré mis alas nuevas. Y entonces si que conocerán todos ustedes el significado de la palabra miedo.
¡Dios mío! ¡Es Shine McShine! ¡Corred! ¡Corred por vuestras vidas!
4. Doblajes divertidos
Una vez más el estupendo blog El Naranjito Mecánico me sirve como trampolín para traerles a ustedes una hornada de vídeos de Youtube malos a más no poder, pero graciosos. Si uno obvia el hecho de que está realizado por argentinos (lo que le resta un -50 en el Shine McShine Premium Quality Test) descubrirá que hay algunos verdaderamente graciosos, como el que les pongo. El resto lo tendrán que ver por su respectivo canal.
P.D. Próximamente inauguraré una sección llamada “Tribus urbanas de ayer, hoy y siempre” con mi particular y retorcida visión de los Perroflautas. Jejeje, temblad, piesnegros…
P.P.D. Casi se me olvida. Me llena de orgullo el haber recibido mi primer comentario fundamentalista religioso, que he tenido a bien de censurar porque estaba escrito en mayúsculas y eso es algo que a mí me pone de mal humor. Pero seguid intentándolo, jodidos meapilas…
Hay países que son necesarios. También hay países que sobran, como Argentina o Italia, pero los hay que son imprescindibles para nuestra existencia.
Por ejemplo, Japón. No solo son los principales exportadores del mundo de dibujos creadores de infantes epilépticos y apollardados y frikis gordos con acné disfrazados de Sailor Moon, sino que también patentan cosas como esta:
Ahora falta saber si esa cosa tendrá una trampilla para poder hacer aguas mayores, digo yo
Según su inventor, se trata de un traje biónico capaz de aumentar la fuerza de quien lo vista considerablemente, permitiéndole cargar, por ejemplo, con 30 kilos de peso sin esfuerzo aparente. Además, en un alarde de mala hostia y cinismo exacerbado propio del país nipón le han puesto por nombre HAL.
Si amigos, han leído bien. ¡Un traje biónico que incrementa la fuerza! ¡Mis plegarias han sido atendidas! ¡Ah, jolgorio y algarabía! Ya me imagino equipado con uno de estos trajes unido en un terrible combo mortal a uno de estos, combatiendo a mis enemigos mientras salto sobre sus cabezas para aplastarlas en una orgía de sangre y sesos al tiempo que suelto algún comentario mordaz y terriblemente apropiado, al estilo de “maldita sea Joe, has puesto todo esto perdido“, y cosas por el estilo. Si ustedes no imaginaban así el futuro no se que clase de infancia han tenido, pero láncense de cabeza al primer pozo o fosa séptica que encuentren.
El futuro ha llegado, señora. Y todo gracias a un puñado de frikis japoneses con los suficientes cojones para hacer algo que el resto de los mortales solo imaginábamos. Ja! Punto para esos tipos bajitos.
Por cierto, se que muchos de ustedes tienen dificultades a la hora de distinguir un chino de un japo. Créame, no hay nada más sencillo. Si lleva bata, es un japo. Si no, es chino. Fácil, ¿verdad?
Y aquí acaba mi perorata de hoy, pero no quiero despedirme sin dejarles un regalito muy en la onda del post de hoy. Queda mucho para llegar a esto, pero todo se andará. Paciencia y cerveza fría, amiguitos…
Dice mi buen amigo JP que en las convenciones de cómic y similares la palabra que más se oye es “proyecto“. Supongo que esto obedece a una explicación obvia: cuando uno hace cualquier cosa constructiva lo hace por afán de reconocimiento social, porque la gente diga “wahhh, que cómic tan estupendástico te ha quedado” o bién “¡albricias, que filme tan bien hecho y que emocionante!” y cosas por el estilo. El inconveniente está en que muchas veces no tenemos tiempo, dinero ni medios para dedicarnos a tales menesteres, y como lo más seguro es que cuando esté acabado el producto tenga la misma calidad que un zurullo flotando en una piscina municipal, pues casi que lo mejor es saltarnos ese paso e incluirlo en la categoría de proyectos. Así, podemos ir por ahí contando nuestro proyecto y la gente nos dirá “cielos, que proyecto tan imaginativo e interesante”, con lo que ya hemos conseguido el reconocimiento social y sin calentarnos la cabeza ni soltar un duro.
Claro, luego pasa que dicho proyecto queda inconcluso y la gente te pregunta que como va y esas cosas. Esto se soluciona con nuevos proyectos de los que hablar. Y así hasta el infinito.
De modo que he decidido aplicarme el cuento y les voy a hablar de un par de proyectos que tengo, para que así me puedan agasajar en los comentarios.
Fundar mi propia religión. Esta se llamaría “Inglesia de la Santa Procrastinación de los Últimos Días” y en ella nadie haría lo que le toca hacer, dejándolo todo para mañana. Esto supondría un colapso social y económico que conduciría a consecuencias catastróficas que probablemente aniquilarían la sociedad. Esta es la parte escatológica que toda religión que se precie debe tener. Es como el Apocalípsis de la Biblia o el Ragnaroc de los vikingos, y como estas tendría un nombre molón a más no poder: el Katapum. Si conocen a alguien que no se amedrente al oir semejante nombre preséntenmelo. Por supuesto, tendría su propio libro sagrado, la Biblia 2.0, que es como la Biblia de toda la vida pero en plan “Elige tu propia aventura”, algo como “si quieres que Abraham mate a Isaac, ve a la página 72. Si por el contrario quieres que mande a tomar por culo al creador y que se vayan padre e hijo a tomar unas cervezas, ve a la página 12“. Y así sucesivamente. Este método evitaría discusiones al respecto de la interpretación de los textos, ya que cada uno podría hacerlo a su manera perfectamente.
Imagen explicativa del Katapum
Maquear mi cuarto al estilo steampunk, comprarme un traje victoriano y una pistola de rayos laser. Esto me aseguraría un enorme éxito social y el poder desintegrar a cualquiera que discrepe conmigo.
Aprender tácticas de supervivencialismo para llegar preparado ante una eventual guerra termonuclear. A tal efecto, pienso aprovisionarme de una pala, un hacha, una toalla y un amplio surtido de estos libros. Pueden pensar que soy un paranoico, pero me la suda. Que sepan que llegada la hora, meare sobre sus cenizas. Jo jo jo…
Rodar una película trepidante y misteriosa. Llevaría por nombre “Random” y el argumento consistiría en que un buen día la gente se pone a explotar porque sí, aleatoriamente y sin causa aparente. Imagínense por un momento el pánico nacional creado, el presidente hablando ante las cámaras para tranquilizar a la nación y acto seguido atomizándose en una nube de sangre. Por supuesto, habría una explicación, encontrada por un científico a última hora. Cuando este fuera a explicar la causa del porqué de tan siniestras y azarosas muertes, el susodicho científico volaría por los aires dejándolo todo hecho unos zorros.
Algo como esto pero sin telépatas asesinos, solo porque sí.
Y esto es todo por ahora. Cuando se me ocurran más cosas, se lo haré saber.
Supongo que tengo que compensarles de alguna manera por mi prolongada ausencia que, como ya expiqué, obedece a causas que escapan a mi control. Y como la verdad es que la blogosfera últimamente apesta que da gusto, con miles de blogs repitiendo los mismos temas una y otra vez (de verdad, es como mirar veinte veces el mismo blog, solo que con formatos distintos) y gente citándose a si misma (acto que considero la cúspide del garrulismo y el mal gusto), pues que mejor que obsequiarles a ustedes, amantísimo público, con un post fresco, original y chispeante.
Por eso voy a inaugurar sección y así de paso les hablo de una de las novelas de ciencia ficción que más me gustan y que más ingredientes de aventura y emoción sin pretensiones aparentes presenta (y es aquí donde radica el encanto del género Pulp, todo es mucho más de lo que aparenta). Me refiero a El Día de los Trífidos, del escritor John Windham.
De todos es sabido que todo escritor inglés que se precie debe, al menos una vez en su carrera, destruir Londres, Inglaterra y el mundo (en este estircto y nada casual orden). Así el resto de los mortales podemos deleitarnos con bellísimas estampas de los puentes sobre el Támesis totalmente desiertos y libres de esa inmundicia humana.
“¿Pero donde coño debe haber un contenedor amarillo de esos? Puta mierda de reciclaje…”
Esto es precisamente lo que hizo este señor en 1953, pero en lugar de recurrir a temas tan trillados como las epidemias (de virus o de zombis) o las guerras nucleares (que lo dejan todo hecho unos zorros y así no se puede disfrutar de las ciudades desiertas en condiciones), Windham ideó un combo tan aterrador como mortal.
Una noche, de buenas a primeras, aparecen sobre el cielo millones de luces verdes, debidas al parecer al paso de la cola de un cometa sobre nuestra atmósfera. Toda la humanidad sale al balcón a contemplar el espectáculo, y al día siguiente todos se han quedado ciegos. Todos menos unos cuantos que, por h o por b (genial expresión, por cierto, solo comparable a “entre pitos y flautas“), no han contemplado el fenómeno y se han librado de quedarse como Ray Charles. Para rematar la faena, y como si lo de dejar a la humanidad ciega no fuese suficiente, el autor se saca de la manga a las criaturas más terribles que han podido existir sobre la tierra; los Trífidos, una especie de plantas que pueden caminar y que tienen un aguijón de dos metros de jargo cuyo veneno mata a la gente en el acto. Claro, cuando las personas podían ver bastaba con cortarles el aguijón y así cualquiera podía tener un trífido como mascota, pero ahora que van todos dando tumbos pues como que los vegetales lo tienen más facil a la hora de zamparse a sus anteriores criadores. Pura justicia poética.
Parece una inocente petunia pero en realidad es una imparable máquina de matar.
A partir de ahí, los pocos personajes que aún conservan la visión pugnan por escapar de una Inglaterra devastada por los trífidos, que se reproducen con la misma rapidez que los realities en las cadenas de televisión. Entremedias hay tiroteos, acción, aventura, romance y diálogos molones de esos que desaparecieron con los 50.
La novela es muy popular en Reino Unido, donde se hizo una adaptación al cine (muy cutre) y una serie de televisión de la BBC bastante más decente y con protagonistas armados con toda clase de utensilios para acabar con las plantitas de marras y una estética muy sesentera.
“- Aigh, que asco, un hierbajo de esos! Corre, disparale a los ojos!”
“- Pfff, a esta tia me la tiro seguro”
Hace unos años se estuvo comentando que John Carpenter había comprado los derechos y que preparaba una adaptación, pero todo quedó en papel mojado. No hay novedades a la vista así que tendremos que esperar a que la BBC se quede sin ideas y decida hacer el remake como ya ha hecho con Survivors y Doctor Who.
Por cierto, hay una continuación de la novela, llamada La Noche de los Trífidos. La escribe un tal Simon Clark, y no está mal del todo. Su lectura puede ser incluso recomendable, pero si quieren, pueden leer solo el libro original y les aseguro que quedarán encantados. Si no, es que es usted de esa clase de personas sin criterio ni gusto ninguno y no se moleste en volver por aquí. Coja un ejemplar de El Código da Vinci, áteselo al tobillo y arrójese al primer pantano que encuentre y que tenga más de tres metros de profundidad.
2008 parece un buen año. No solo tiene una rima de lo más chachi y molona sino que además en otoño llega el Fallout 3, la secuela de la secuela del mejor juego de ordenador de todos los tiempos sin lugar a duda ninguna. Es muy probable que un día de estos les cuente algo sobre este juego de rol post-apocalíptico, pero a lo que he venido hoy no es a eso.
El uso de unos auriculares baratos puede tener consecuencias catastróficas
Para amenizar la espera Bethesda (compañía que adquirió los derechos tras la bancarrota de Interplay) tiene una página web completamente en castellano sobre el juego y con un diseño impresionante donde podemos descargar fondos de pantalla, el trailer del juego y muchas más cosas. También ha lanzado esta semana en una sección que de llama “Diarios” una completa descripción de una de las facciones del juego, nada más y nada menos que La Hermandad de Acero, que son como una especie de caballeros templarios que van en busca de los últimos resquicios de tecnología en el mundo de después de los pepinos nucleares. Pero para que contárles yo nada si pueden ir ustedes mismos y leerlo con sus propios ojos. Pasen y lean.
Hale pués, disfruten y sigan leyendome con asiduidad. Serán recompensados cuando llegue el nuevo orden.