Archivo de la Categoría 'Apocalipsis'

Tap, tap, tap

Los lectores más avezados se habrán podido percatar de que el anterior post ha desaparecido sin dejar rastro. Podría darles un buen puñado de excusas para tan abominable acción, como que no me venía la inspiración o que no me acababa de gustar cómo estaba quedando, pero en su lugar haré cómo si no hubiese pasado nada y les hablaré de otra cosa totalmente distinta.

Si tienen memoria histórica probablemente se acordarán de aquella entrada en la que hablaba de una de mis novelas favoritas, El Día de los Trífidos. Acababa la entrada diciendo textualmente: “No hay novedades a la vista así que tendremos que esperar a que la BBC se quede sin ideas y decida hacer el remake como ya ha hecho con Survivors y Doctor Who, y mire usted por donde algún directivo de dicho canal debió leer mi blog (y huelga decir, encontrarlo interesantísimo) y pusieron inmediatamente el proyecto en marcha.

Lo que no me esperaba era encontrarme ayer con la noticia de que no sólo han puesto en marcha el remake sino que este será emitido los días 28 y 29 de este mes (a la sazón, mañana y pasado) en formato miniserie. Ni que decir tiene que vivo en un embriagador estado de júbilo desde entonces.

Para compensar mi mala acción de Navidades, servidor colocará aquí los enlaces de descarga directa para que ustedes, ciudadanos de bien, puedan disfrutar también de esta producción británica sin moverse de sus sucias y miserables casas. Estoy de tan buen humor que es posible que hasta ponga los subtítulos, y quién sabe, a lo mejor hasta me da por hacer un review aquí mismo. Todo puede pasar en Navidad, ya saben.

Les dejo con un avance (hay más, pero no abusen de mi generosidad. Si quieren verlos, click en el video y se buscan la vida en el correspondiente canal de YouTube). Ale, pórtense bien en mi ausencia.

El día en que soñé que salvaba a la humanidad de una invasión alienígena matando a Berlusconi

En una exhibición descarada de falta de vergüenza y dignidad, esta entrada está posteada doblemente aquí y en mi tumblr (con algunas modificaciones). Vayan acostumbrándose, que bastante hago ya por ustedes.

El otro día soñé de nuevo con invasiones alienígenas. No es la primera vez que me pasa, pero fue lo bastante nítido como para que me acuerde de todo al detalle, y eso que me acosté borracho. También es bizarro en el sentido en el que solo un sueño puede ser, así que espérense lo peor.

Me encontraba yo en una zona de Praga llamada Vysherad, que es una de las partes más bonitas de la ciudad. El cielo estaba gris (o anocheciendo, el caso es que no había demasiada luz) cuando de entre las nubes sale un bombardero Stealth. Yo estaba con alguien (creo que Audrey) y le comentaba que aquello era muy raro. Luego el bombardero bajaba y resultaba ser mucho más grande de lo que parecía. Grande que te cagas, vaya. Luego se posaba lejos, en medio de una muchedumbre, y de su interior salían los robots esos que salen el la portada del disco de los Flaming Lips (Yoshimi Battles the Pink Robots) y empezaban a lanzar rayos y a matar a la gente.

yoshimi.jpg

too much music damages your brain 

Y entonces el sueño se traslada a una habitación en la que solo estamos yo, Berlusconi y la rubia esa que sale al final de la segunda temporada de Doctor Who, que era la jefa de los extraterrestres. Ella me llevaba a un lado y me decía que estaban allí en son de paz y que solo habían venido a llevarse a Berlusconi, que en realidad era un alienígena fugitivo. A mí aquello me olía a trola, fundamentalmente porque había visto como mataban a un montón de civiles inocentes, así que al final descubro que tanto il Cavagliere como la rubia estaban encompinchados, así que cogía un cuchillo de carnicero de 17 cm y procedía a hundírselo en el pecho al primer ministro, para acto seguido cortarle la garganta a la jefa.

Hecho esto, paso a encontrarme en un instituto (ya he dicho que era un sueño muy bizarro) infestado de aquellos robots que tenían tentáculos que intentaban agarrarme, Estaban a punto de conseguirlo cuando aparece un tipo al que conocí en Praga (y que nunca me cayó muy bien me cae como el culo) en una moto y con una escopeta. Me saca de allí y me lleva con la resistencia.

Mire usted por donde, la resistencia estaba alojada en un edificio enorme parecido al Pentágono pero bajo tierra. Allí me recibían como a un héroe porque había matado a los líderes invasores yo solo (soy así de fantástico hasta en sueños) y luego nos mirábamos todos con cara de preocupación preguntándonos quién sería el nuevo líder.

El sueño acababa con Joe Biden (vicepresidente de los USA) entrando en una sala llena de monitores. Tras él, dos robots alienígenas entran escoltándole. Biden sonríe. Yo me despierto.

joe-biden.jpg

Ya sabía yo que esa sonrisa tan condenadamente carismática no podía esconder nada bueno 

Le he estado dando vueltas y no le encuentro un significado. Así que les dejo a ustedes, amables lectores, la responsabilidad de interpretar este lisérgico y psicotrópico sueño. Yo les recompensaré con drogas con montones de gratitud. Son los mejores, les quiero a todos.

Que duerman bien.

Paranoia post-soviética y otros menesteres

Lo bueno que tiene volver al universo Fallout después de tantos años es que uno se pone apocalíptico y le da por buscar y encontrar cosas como esta:

Claro, al leer esto uno piensa inevitablemente que los administradores están de coña. Pero no, la cosa va en serio. Tampoco es que tenga mucha credibilidad este documento, porque a la postre viene enmarcado en un portal fundamentalista cristiano que afirma que todos aquellos que no recemos de rodillas cada noche merecemos arder en un lago de azufre hirviendo para toda la eternidad. Yeah.

Lo realmente curioso de este documento es la cantidad de información que ha recopilado su autor para argumentar esta supuesta invasión, incluyendo posibles landing points y demás. La paranoia soviética aún sigue viva en los corazones de un puñado de buenos americanos, afortunadamente. Una lectura amena e interesante para las cálidas noches de Julio, queridos lectores.

Y hablando del Fallout 3, resulta perturbador la manera en que este juego es capaz de retrotraerme a mi más tierna adolescencia cuando descubrí los dos primeros juegos. Me da entonces por ponerme nostálgico y empezar a evocar un enorme montón de mierda sentimentaloide que no necesito ahora precisamente. Vivo en una especie de limbo entre el año que he pasado en Praga y mi próximo destino en Barcelona que empieza en Octubre, de modo que todo esto me resulta muy extraño y probablemente solo se me pase cuando ponga el pie en algún festival de modernos y pueda bailar y hacer uso y abuso de alcohol y otros estupefacientes. Hasta entonces planeo estar en modo encostramiento [ON] y no va a haber fuerza humana o sobrehumana que me haga cambiar de estado. Lo sé, fuck my life.

Perdonen vuestras mercedes por verter aquí toda esta cháchara introspectiva y bla bla bla, pero oigan, este es mi weblog y me lo follo cuando quiero.

Mañana, el post sobre zombis que les prometí.

WASD

Una de las cosas buenas que tiene estar de vuelta nuevamente por este simpático país (para compensar el calor infernal, la cerveza cara y la poca promiscuidad de las mujeres, en general) es el poder contar con A) un PC y B) una conexión a Internet decente, lo que únicamente me lleva a que esté pasando las vacaciones sin levantar los dedos del teclado ya que, tal y como prometí, me he instalado de cabeza el Fallout 3. Les digo esto porque es posible que la próxima actualización tarde en llegar, o no, pero mi único objetivo en este momento es patear el mayor número de supertraseros de supermutantes posibles. Fuck yeah.

Llevo tres dias jugando, así que no les puedo dar una opinión formada del juego, más allá de decir que han respetado bien la ambientación pero se le nota un abismo enorme entre las posibilidades que ofrecían las dos primeras entregas y esta última. Veremos que tal.

imagen-1.png

Servidor (y tres colegas) paseándose por Wasteland en motocarro. 

En la próxima entrega les hablaré de zombis. Sí, otra vez.

Pórtense bien en mi ausencia.

Interpost (IV)

Avalada por el Alto Comisionado para la Defensa Zombie (ZDHC por sus siglas en inglés) llega la AA12 Combat Shotgun, capaz de repeler un ataque de Nivel 3 por si sola.

Advertencia: su uso en interiores puede causar daños en los oídos. Se ruega no disparar sobre ningún ser vivo con la excepción de Julio Médem.

Cinco minutos para medianoche

Como se habrán percatado si no viven ustedes debajo de una piedra (o en su defecto en una comunidad Amish), el tema nuclear vuelve a estar muy de moda. Y todo gracias a ese simpático personajillo llamado Kim Jong-Il, a quien seguramente le gustaba mucho la Guerra Fría y ha decidido seguir los pasos de su idolatrado Stalin y fabricarse un par de bombas nucleares.

El problema es que al simpático de Kim se le ha metido en la cabeza que puede -y debe- plantarle cara al Tío Sam, porque oiga, serán pequeños pero tienen bombas nucleares, amén de dos cojones bien puestos y 12 millones de soldados con el cerebro bien lavado entrenados para formar la imagen de su cara con antorchas y que se pueda ver desde el espacio. ¿Y quién puede discutirles eso, eh?

north_korea_jan_2003jpg.jpeg

 

Hasta la victoria siempre

Lo que nadie se ha parado a decirle nunca al Querido Líder -porque probablemente acabaría en un paredón- es que, si alguna vez se le ocurriera apretar el botón rojo su país iba a durar menos que Steve Irwin en un estanque lleno de rayas. Pero claro, eso no quita que el susodicho botón descanse sobre su escritorio en este preciso momento. Ahora, sí, mientras usted lee esto.

Y fue todo este berenjenal el que dio con mis huesos en alguna página de internet en la que encontré la historia que les he venido a relatar (porque sí, la historia empieza ahora, después de cuatro párrafos. Ríase usted de Carlos Ruiz Zafón).

El caso es que, cuando los USA empezaron a convertir ciudades japonesas en átomos radiactivos, la gran mayoría de los científicos nucleares que habían tomado parte en la concepción de tan divertido ingenio se orinaron y defecaron -simultáneamente- en los pantalones al contemplar lo que habían hecho (por lo visto, tales eminencias habían previsto que del interior de una bomba atómica surgieran conejitos de angora, arcoiris y osos amorosos, y claro, se quedaron consternados al ver una detonación nuclear de 12 kilotones).

first-pictures-atomic-blast-19460708.jpg

Vaya, esto no me lo esperaba…

Muchos dejaron la física, otros siguieron desarrollando programas nucleares y la mayoría decidió constituir el Bulletin of Atomic Scientists, revista que se encargaría de monitorizar la actividad nuclear en todo el planeta.

Empezada la Guerra Fría, con un montón de rusos cabreados intentando desarrollar tecnología nuclear por su cuenta, nuestros amigos se dieron cuenta que a lo mejor esto iba a acabar muy malamente. Muy, muy malamente. De manera que se pusieron de acuerdo todos en que necesitaban algún indicador que mostrara el peligro real de una confrontación nuclear total que mandara a la humanidad a los primeros estadios de la evolución, ya saben, al equivalente de las primeras pantallas del Spore.

Y ese indicador fue El Reloj del Día del Juicio Final (o Doomsday Clock).

La historia exacta y los pormenores los pueden encontrar el la página web oficial, la wikipedia o este magnífico documental que habla sobre el tema. Que me está quedando el post muy largo, hombre ya.

Como se explica, el reloj empezó marcando (a modo simbólico) 7 minutos para medianoche (siendo la medianoche el momento del katapúm), y se iba adelantando o atrasando en función del riesgo real de guerra. Lo más cerquita que se ha estado nunca fueron dos minutos para medianoche, y lo más alejado, 17 minutos (justo después de la caída de la Unión Soviética).

Hoy, el reloj marca cinco minutos para medianoche.

Sí, amiguitos. Estamos más cerca hoy de la hecatombe de lo que lo estuvieron en la mayor parte de la Guerra Fría. Visiten los enlaces, mírense el documental y exploren un poco por su cuenta. Descubrirán que actualmente la paranoia está muy infravalorada.

Piensen en ello antes de acostarse.

Gripe Porcina: El Juego

No se vayan a pensar que porque viva aislado en un país de mala muerte de centroeuropa no me entero de lo que pasa en mi mágico país. Y por supuesto que me he enterado de lo de la Gripe Porcina esa a la que la gente le tiene tanto terror. Servidor lamenta, eso si, no poder escuchar los chascarrillos e intentos de chiste de Matias Prats al respecto (personaje al que, de tanto odiarle, se le acaba cogiendo cariño).

Yo desde que vi Estallido siempre he fantaseado con la idea de un apocalípsis via microbios (y con la idea de ser inmune a la enfermedad, junto con Angelina Jolie y Scarlett Johanson), pero debo de confesar que en la realidad las pandemias tienen mucho menos glamour del que aparentan en la ficción. Y es que, ¿donde está toda la poesía contenida en el acto de caer redondo en mitad de un centro comercial atestado de gente proyectando restos de tus órganos internos a través de la boca?

headexplode.jpg

Así, por ejemplo, mola mucho más

Para compensar, nuestro corresponsal A.J. nos trae un divertido, sencillo y entretenido simulador de apocalipsis microbiológicos, para goce y regocijo de aquellos que, como yo, disfrutan viendo como la civilización se va a tomar vientos.

El juego se llama Pandemic II (algo me hace sospechar que existe un Pandemic I, pero eso ya es harina de otro costal… por cierto, ¿se han preguntado alguna vez que es un costal? ¿o porqué la gente guarda la harina ahí? ¿no sería más fácil meterla en sacos o camiones? ¿Y porqué no… bueno, vale, sigo, que me pierdo) y consiste, a grandes rasgos, en desarrollar una enfermedad que extermine la humanidad hasta el último de los esquimales. Para ello podremos contar con virus, bacterias o parásitos, que tendremos que ir evolucionando a medida que nos extendamos por el planeta (existen puntos de evolución con los que podremos comprar nuevos síntomas, resistencias a medicamentos, etc.).

Todo el juego viene explicado en un esclarecedor tutorial (en inglés) de apenas siete minutos dividido en dos partes (parte I, parte II). Así que dejen a un lado el Call of Duty 5 y háganme el favor de pinchar en la imagen de abajo, verán como me lo agradecen con lágrimas en los ojos en cuanto prueben las mieses del genocidio bacteriológico.

imagen-3.png

Acojona, eh?

El caluroso verano de 2002

De normal la gente no me suele tomar en serio cuando digo que es más que probable que el mundo se vaya a tomar vientos a las primeras de cambio debido a una guerra nuclear de esos que salían en los documentales americanos de los años 50. Pero claro, de normal la gente también ve cosas como Los Hombres de Paco o escucha bazofias como Macaco, claros atentados contra el buen gusto. Y sí, soy un nazi intolerante en cuanto a gustos musicales, pero me lo puedo permitir porque soy así de chulo y puedo hacer cosas como esta y usted no:

hhhjj.png

Si esto les parece acojonante esperense a verme haciendo malabares con pirañas rabiosas en llamas

Pero no se preocupen que aquí estoy yo para sacarles de su error (el error de no tomarme en serio, vaya). Les voy a contar una historia real tan terrorífica que hará que sus atributos mengüen hasta convertirse en dos pasas pochas.

Corría el verano de 2002. Como quizás no recuerden, en aquel entonces India y Paquistán se habían puesto gallitos el uno con el otro por un cacho de tierra estéril y feo llamado Cachemira. Ambos países habían sacado a relucir su armamento nuclear y se dedicaban a hacerse el chulo detonando tests de la misma manera que en su dia hicieron Rusia y Estados Unidos, con la salvedad de que aquí ambos contendientes estaban pared con pared.

Esto, claro, no le hacía mucha gracia a USA (que tenía miles de soldados en Pakistán) ni a la Unión Soviética de Putin Rusia de Putin, que observaban con detenimiento como dos naciones que en conjunto suman la cuarta parte de la población mundial pulían sus pepinos nucleares en la ya clásica competición de a ver quién la tiene más grande.

Como sabemos, la cosa no pasó a mayores. Pero.

Pero el 6 de Junio de ese año, los satélites, sismógrafos y estaciones de medición de todo el planeta detectaron una detonación nuclear de 26 kilotones en el Mediterráneo Occidental, entre Libia y Grecia, algo más que dos veces la bomba de Hiroshima. Esto debió poner nerviosa a mucha gente, y no fue hasta que muchos pantalones ya se habían limpiado que se descubrió que tal detonación se debía a un meteorito de unos nueve metros de diámetro que nadie había detectado.

asteroid-impact-on-earth.jpg

¡Zas, en toda la boca!

Si ya de por sí es preocupante que ningún científico gafotas se hubiese percatado de que se nos venía encima un bólido de ese tamaño, lo es todavía más el pensar que, si esto hubiera ocurrido solo dos horas más tarde (por eso de la rotación y tal) el llomo en cuestión habría caído en medio de Cachemira (que está a la misma latitud). Servidor duda mucho de que dos países en pleno conflicto nuclear se hubiesen parado a enviar un equipo especializado al lugar a comprobar si existían trazas de Tritio y Deuterio antes de apretar el botón rojo y mandar a media población a la estratosfera y a la otra media de vuelta a la edad media con el añadido de estupendas mutaciones y cánceres por doquier. Ya ven lo que es la casualidad.

Curiosamente, ese mismo año pero en Septiembre, otra detonación nuclear se registró en Vitim (Siberia), pero en este caso si se detectaron trazas de material nuclear. El presidente ruso se apresuró a decir que sin duda se trataba de un meteorito extremadamente raro compuesto por Uranio o similar, y que a eso se debía. Luego, se encendió un puro, apuró su copa de vodka, firmó la orden de ejecución de algún periodista disidente y se repantingó en su silla favorita.

Y esta es, a grandes rasgos, la historia de como casi el mundo vive su primera guerra nuclear. Decía Herodoto algo así como que era una putada que el ser humano supiese tantas cosas y no pudiese controlar casi nada. Bueno, dudo que Herodoto dijese putada, pero creo que ya me han entendido.

Todo esto que les he contado lo podrán encontrar en la Internete y a buen seguro en la Wikipedia, pero como castigo por su falta de fe no les voy a poner enlaces. se lo buscan ustedes, vagos, que son unos vagos.

Hasta la próxima, ciudadanos.

Guía útil para sobrevivir a un Apocalipsis Zombi

Desde hace unos meses el tema zombi se ha vuelto más popular que una mierda en una convención de moscas verdes. Los que me vienen siguiendo desde hace años saben de sobra que soy un auténtico fan del género, independientemente de las modas. Por eso, y viendo la cantidad de guías de supervivencia zombi que proliferan últimamente por la blogosfera (dios, como odio esa palabra) he decidido obsequiarles con mi propia versión de este completo y útil manual para no irse a tomar viento con la primera oleada de no muertos que pase por delante de su casa.

Porque sí, podrán encontrar muchas guías, algunas con dibujtos y todo, pero ninguna como esta. Porque esta es La Auténtica Guía de Supervivencia para el Apocalipsis Zombi, escrita y avalada por Shine McShine. ¡Rechace imitaciones, ciudadano!

Agárrense, esto va a ser largo e intenso.

I. CONSIDERACIONES PREVIAS

1. Lea este manual. Sí, puede parecer obvio, pero es que si vieran los resultados de las búsquedas que van a dar a este humilde blog, más de uno dudaría de la capacidad neuronal de alguno de sus lectores.

2. Asuma que el apocalipsis zombi es inminente. No le hablo de que lo considere posible ni probable. Eso ya lo expliqué en su día. Le hablo de que lo considere a la vuelta de la esquina. Puede que hoy, mañana como muy tarde. No le quepa duda, está a punto de suceder. Desconfíe de cualquiera que avance hacia usted con paso tambaleante, aunque se trate de su abuela. Esta forma de pensar le mantendrá alerta y vigilante, con el nivel de paranoia adecuado.

3. Aprenda supervivencialismo. El siguiente paso es aprender como ser completamente autosuficiente en un medio hostil. Para ello, acuda a la biblioteca de la ciudad, empápese de libros que le enseñen cosas tan útiles como fabricar una máquina de envasado al vacío con un cortauñas, un cuter, una lata de sardinas en mal estado y una rama de cerezo. En la internet, asimismo, encontrará cienes y cienes de prácticos manuales. Aquí les dejo un par de enlaces para que vayan calentando motores.

Ahora que ya se ha concienciado adecuadamente, es hora de que pasemos a las reglas básicas para afrontar la hecatombe.

II. PREPARÁNDOSE PARA EL BROTE

4. Equípese adecuadamente. Un buen superviviente sabe que unos vaqueros, una camiseta y a lo sumo una cazadora de cuero no dan para sobrevivir a un ataque de infectados ansiosos de devorarle a usted y a los suyos. No, debe usted estar preparado. A tal efecto, este manual le recomienda coseguir los siguientes enseres:

  • Una toalla.
  • Una pala (probablemente la mejor de todas las armas posibles, amén de que sirve para cavar -véase punto 13-).
  • Un hacha.
  • Una motosierra (de las de batería, por favor. Las de cable no valen).
  • Unas gafas steampunk con visión nocturna, infrarrojos, antireflejante y antideslizante. (La función de estas gafas no es estrictamente vital para la supervivencia, pero le convertirán en un superviviente extremadamente molón)
  • Guantes tachonados con pinchos muy afilados.
  • Chupa de cuero a juego con los guantes.
  • Casco de moto, con llamas dibujadas.
  • Barba de tres días (imprescindible durante un ataque zombi por razones tan obvias que no se explicarán en este manual).
  • Un kit de ganzuas (si no entiende la necesidad de este item es que no ha jugado usted suficiente al Fallout. Si por el contario sí que lo ha hecho y sigue sin verle la utilidad, deténgase en este punto del manual. Déjese devorar por la masa de zombis y pase a ser uno de ellos, le irá mucho mejor).
  • 5-12 huevos de tiburón (véase punto 13).
  • Un iPod con los grandes éxitos de Wagner (véase punto 10).
  • Un zippo de plata.
  • Gasolina para el zippo.
  • Una cantimplora.
  • Este manual impreso y plastificado.

Le recomendamos fervientemente, ciudadano, que lleve todos estos enseres consigo allá a donde vaya. Como se ha explicitado en el punto 2 de este manual, nunca se sabe cuando el apocalipsis le puede sorprender.

5. Localice una obra cerca de su casa. Si vive usted en Madrid, Barcelona o cualquier otra ciudad con más de cien mil habitantes, no debería suponerle un problema. ¿Lo tiene? Estupendo. Ahora eche un vistazo y localice a su vez el bulldozer o excavadora más grande que vea. No se conforme con tractoruchos del tres al cuarto. Recuerde: bigger is better.

bagger288.jpg

Preferiblemente esta

6. Trace la ruta más corta hacia la obra. Este punto es crítico para su supervivencia. Escoja cuidadosamente el camino mas fácil y breve que le conduzca desde su casa. La linea recta es la más recomendable, pero procure evitar obstáculos innecesarios, como setos, muros o asilos de ancianos.

7. Preste atención a su televisor. Ahora que ya tiene trazada la ruta de escape, debe permanecer vigilante. Sintonice un canal de noticias 24 horas, y no despegue la vista de su televisor. Como toda precaución es poca, este manual recomienda hacerse con 3-5 monitores para poder vigilar lo que pasa en otros países. Así, puede usted sintonizar simultáneamente la CNN, Al-Jazeera, Ruski News y Waziristán News Channel. Y no olvide, durante el apocalipsis nunca se está demasiado paranoico.

III. EL MOMENTO DE LA VERDAD

8. No se atrinchere. ¡No, mal, primer error! Si algo nos han enseñado las tropecientasmil películas de zombis que Hollywood ha producido es que no importa lo seguro que parezca un edificio, centro comercial o comisaría de policía, eventualmente un millón y medio de zombis acudirá a rodearle como si una legión de fans de El Canto del Loco se tratara, y ahí se acabará todo. En el momento en que un canal de noticias insinúe algo acerca de “gente mordiendo a otra gente”, coja su equipo y salga disparado de su casa.

Se duerme uno en los laureles y luego pasa lo que pasa

9. El vehículo de escape. Diríjase como una exhalación a la obra localizada en el punto 6. Probablemente los obreros habrán huido a sus casas presas del pánico. Si no es así, un buen encendido de su motosierra combinado con algún grito maníaco-homicida (este manual recomienda “morid sucios infieles” o “ahora vais a molestar a vuestra puta madre”, ambas de probada eficacia) actuará como perfecto revulsivo, dejando el bulldozer/excavadora a su entera disposición.

10. La huida. A salvo en su vehículo de demolición pesado favorito, diríjase ahora a la salida se su ciudad. No se preocupe por los atascos ni aglomeraciones que se puedan provocar a causa de una multitud de gente intentando huir despavorida. Usted tiene un bulldozer. Póngase los auriculares, encienda la música de Wagner y simplemente ábrase camino ignorando todo lo demás hasta dejar atrás la ciudad, el caos, los zombis y los supervivientes aterrados.

IV. EL REFUGIO

11. Localice el lugar ideal. Siga conduciendo plácidamente hacia la zona de menor densidad de población que se le ocurra, hasta que encuentre un sitio apartado y placentero donde instalarse. Este manual le recomienda un cortijo o un palacete en las lejanas estepas albaceteñas, alejado del mundanal ruido. Si tiene muros altos y un riachuelo al lado, mejor que mejor.

12. Instalación y acomodamiento. Es posible que el sitio que usted haya escogido se encuentre habitado. Sugiera amablemente a los propietarios que se larguen cagando hostias, y si se niegan recuérdeles que usted tiene un bulldozer y ellos una casa, y que a ver quien de los dos gana. Una vez se haya deshecho de los molestos inquilinos, es hora de adecuar su refugio al nuevo mundo en el que usted a a vivir, ciudadano.

13. Adecuación de las instalaciones. Con ayuda de la excavadora (o alternativamente con la pala, en caso de que haya optado usted por el bulldozer) excave alrededor de su nuevo hogar un foso de unos tres metros de profundidad, y llénelo de agua del riachuelo. Añada una pizca de sal para convertirla en agua de mar, y a continuación lance dentro los huevos de tiburón. Esto le proporcionará una seguridad extra contra los posibles y escasos zombis que lleguen hasta su fortaleza. Así, no tendrá ni porqué alimentar a los escualos, ya que su comida llegará por su propio pie.

Es posible que los tiburones, al comer carne de no muerto se conviertan en tiburones zombis. No se preocupe, hasta el día de hoy los tiburones (normales o infectados) no se aventuran en tierra firme.

14. Disfrute de su supervivencia. Ya está, ya puede sentarse en la mecedora, con la pala en la mano, riéndose a carcajada limpia del resto de la humanidad mientras esta desaparece bajo una masa de hambrientos engendros ávidos de masa cerebral. Siéntase orgulloso, ciudadano, lo ha conseguido. Ha sobrevivido al apocalipsis zombi.

P.D. Algunos manuales aconsejan reclutar a un grupo de gente para incrementar sus posibilidades de supervivencia. ¡Pamplinas! Todos sabemos que a mayor número de gente, más problemas. Rodeándose de mentecatos solo conseguirá que le maten a traición, que abran la puerta a los zombis o que alguno de ellos ya está infectado y no haya dicho nada.

No, ciudadano. Usted no necesita a nadie más. El resto de los seres de la creación son mezquinos, despreciables y pusilánimes. Aprenda a sentirse feliz y soberano en la soledad, y todo irá mucho mejor. Y respecto a sus necesidades fisiológicas, el autor de este manual está convencido de que encontrará algún modo de solventarlas.

cabra.jpg

Yo no quiero dar ideas. Solo me pareció una foto bonita.

Nada más por hoy. Permanezcan a la escucha, próximamente se les ofrecerá nuevas claves para su supervivencia.

Gracias y buena suerte.

La “vida” en directo

Ayer fué uno de esos días que yo llamo “intensos”. No porque hiciera muchas cosas, sino porque básicamente lo dediqué enterito a cuatro menesteres, a saber:

1) Dormir hasta las 12

2) Comer (x2)

3) Cargarme la lámpara del techo y subsiguientemente recoger los cristales

4) Ver enterita la miniserie Dead Set

Que dura vida. Pero a lo que he venido hoy es a hablarles del punto 4, no a contarles mis batallitas, eso lo dejo para otro día. Porque la miniserie en cuestión habla de zombis, y ya saben que les prometí un post de zombis. Hale, carnaza fresca, que sé que les gusta.

Podrán pensar ustedes que el tema está muy trillado, y tampoco les falta razón. Desde que Danny Boyle inventó los zombis infectados que corren se ha innovado poco o nada en el género. Que se le va a hacer, es que el tema no da más de sí (aunque sigo esperando el día en que se cuente la película desde el punto de vista de un muerto viviente. ¿Que? ¿Que no es factible? A ver, piensen. ¿Cuantas películas se han hecho desde el punto de vista de un perro, eh? A mi se me ocurren media docena).

La principal novedad de la miniserie es el lugar en el que los supervivientes son sorprendidos por el Apocalipsis Zombi, que es ni más ni menos que (redoble de tambores)… ¡la casa del Gran Hermano inglés!

deb188b6-90f4-4768-9ae6-9f7433078292_extra.jpg

Si ahora parecen repulsivos esperen a verlos devorándose unos a otros…

No se vayan a llamar a engaño tan pronto. La serie no es de humor. De hecho contiene algunas de las mejores secuencias gore de la televisión en los últimos años. Además está realizada con un par de pelotas y sin concesiones de ningún tipo. Todo un acierto el incluir a gran parte del stuff del programa original británico, incuido su presentadora, Davina McCall. Sé que a mas de uno se le haría la boca agua solo de imaginarse a Mercedes Milá reducida a pulpa por un enjambre de maníacos antropófagos. Pero eso nunca pasará, no en nuestro amadísimo país, nunca. Eso es lo que eleva a los inglesitos por encima de nosotros, culturalmente hablando. Menos mal que, en compensación, son todos terriblemente feos. Ah, pero uno no elige lo que le toca. Mala suerte, friends.

Bueno, vuelvo al tema, que estoy divagando. Entera son solamente unas tres horas de duración, así que se puede ver perfectamente en un día (que es lo que van a hacer, si son ustedes unos auténticos fandoms del género). Yo, como soy un buencha que te cagas, les voy a dejar los enlaces al final de la entrada.

8d25943d-f99c-4d4e-8488-f42c810523b9_extra.jpg

- Y cuéntanos, Kelly ¿como te ha ido el dia?

- Puesss….

Y poco más que contar, salvo agradecer al estupendástico weblog Zombi por la recomendación y cagarme en la señora madre de los de Bethesda por no haber sacado el Fallout 3 para Mac.

Ah, si, y los enlaces:

- Capítulo 1Capítulo 2Capítulo 3Capítulo 4Capítulo 5

De nada, ya sé que me aman. Yo también les quiero.