Archivo de Febrero, 2009

Miedo. La ciudad rebosa miedo.

Iba a hablarles de mi fin de semana en Ámsterdam completamente gratis cuando ha saltado la alarma en mi lector de feeds y he visto algo que me ha puesto de muy mal humor.

Les hablo, por supuesto, de la adaptación española de la serie británica Life on Mars, de la que ya les hablé aquí. Por supuesto, y siguiendo la tónica del post anterior, la versión patria se llama “La Chica de Ayer“, y en lugar de estar ambientada en 1973 lo estará en la transición (oh, sorpresa).

Pero lo que no me ha molestado es esto, que ya sabía desde hace tiempo. No, lo que me ha molestado es que Antena 3 (la cadena amiga, ejem, ejem) haya sacado la primera promo de la adaptación, es decir, esto de aquí:

Si no conocen la versión original es posible que no le estén sangrando los ojos ahora mismo, por lo que podrán comparar a continuación:

Miedo. Asco. Vergüenza ajena. Son las tres sensaciones que me produce la promo, en ese estricto orden. Ernesto Alterio no es John Simm ni de lejos y su voz en off es simplemente patética (joder, casi parece hecha mal a propósito). La cabezera es cutre a más no poder, nada que ver con la original. La escena del atropello y el subsiguiente vuelo del protagonista son HORRIBLES. Todo en la promo es cutre. Absolutamente todo. Para colmo han mutilado y pervertido la famosa frase que identificaba la serie británica:

“My name is Sam Tyler. I had an accident, and I woke up in 1973. Am I mad, in a coma, or back in time? Whatever’s happened, it’s like I’ve landed on a different planet. Now, maybe if I can work out the reason, I can get home.”

También tiene cosas buenas. Sale Manuela Velasco. </cosas buenas>

Veré el piloto solo por curiosidad. Quizás me equivoque. Pero algo me dice que será una experiencia bochornosa.

Lost in Translation

Cuando el otro dia me preguntaron en los aseos de una discoteca de Praga que por que no actualizaba el blog me di cuenta de que quizás, solo quizás, estoy dejando esto un poco abandonado. Así que he decidido hacer de tripas corazón y estrujarme el celebro para mayor regocijo de sus mercedes (o de sus audis, o de sus BMWs. Dios, que gracioso soy).

Tranquilos que no les voy a hablar del bodrio infumable de película cuyo título he robado para el post de hoy, sino de uno de esos temas totalmente random sobre los que suelo despotricar entre cerveza y cerveza (y no, no estoy borracho. Aún). Pero en lugar de someterles a una tediosa explicación de la temática de la entrada de hoy, permítanme obsequiarles con un relato (en forma de guión cinematográfico) que se me ocurrió el otro dia en la ducha y que ilustra perfectamente la idea:

[INTERIOR DESPACHO DE UNA DISTRIBUIDORA DE CINE ESPAÑOLA CUALQUIERA]

Un grupo de empleados perfectamente engominados, guapos, elegantes se sienta en una mesa larga de caoba presidida por el JEFE. Frente a ellos, vasos de soda y un montón de papeles.

[JEFE]: A ver, ¿que tenemos hoy?

[EMPLEADO#1]: Pues nos han encargado la distribución de esta película (mientras levanta una copia de Shaun of the Dead)

[JEFE]:¿Qué es eso?

[EMPLEADO#1]: Es Shaun of the Dead. En la sinopsis dice que es una comedia romántica con zombis y…

[JEFE]: ¿De zombis eh? Pues la llamaremos Zombi.

[EMPLEADO#2]: Emmm… disculpe señor, pero ya pusimos ese título a otras tres películas. La productora nos ha pedido expresamente que no lo volvamos a hacer, y han insistido en que hagamos ver que se trata de una comedia y…

[JEFE -dando un puñetazo en la mesa-]: ¡Produtoras! ¡Que sabrán ellas! ¡¿Acaso voy yo allí a decirles como tienen que hacer si trabajo?! Pandilla de… en fin, lo que sea. Pensad algún título, gandules, que para algo os pago.

[EMPLEADO#1]: Puesss… es una comedia… y salen zombis…. ¿muertos de risa?

[JEFE]: ¡Maldita sea, es usted un genio!

[EMPLEADO#2]: Emmm… lamento interrumpir, pero esa es una película de Alex de la Iglesia que…

[EMPLEADO#1]: Ya está el tocapelotas que todo lo sabe.

[JEFE]: Bueno, bueno, tranquilos. Venga, más ideas.

Silencio durante algunos minutos, solo interrumpido por algún carraspeo nervioso.

[EMPLEADO#3]: ¿Que tal La Fiesta de los Muertos?

[EMPLEADO#4]: O El Deseperar de los Muertos

[EMPLEADO#1]: O mejor aún, Locas Aventuras Zombis

[EMPLEADO#2]: ¿Y porqué no lo dejamos como está?

Se hace el silencio. Todos bajan la vista menos EMPLEADO#2 y el JEFE.

[JEFE]: Está despedido.

[EMPLEADO#2]: ¡¿Como?!

[JEFE]: Recoja sus cosas y márchese.

[EMPLEADO#2]: ¡No puede despedirme por sugerir dejarlo en inglés! ¡Eso es simplemente…

[JEFE -por el interfono-]: ¿Seguridad? Apliquen el procedimiento estandar.

Aparecen dos guardias fuertemente armados, con ametralladoras al hombro. Agarran al EMPLEADO#2 y lo llevan a rastras a una habitación anexa, entre sus airadas protestas. Se cierra la puerta de la habitación y se escuchan dos ráfagas amortiguadas. Las protestas cesan. Se hace el silencio entre los empleados, que se miran entre sí.

[JEFE]: ¿Alguien más quiere sugerir dejarlo en inglés? ¿No? Ya me lo imaginaba. Si he llegado donde estoy ahora es porque sé que es lo que los españoles quieren. ¿Se imaginan ustedes yendo a ver esta película y no pudiendo entrar prque son incapaces de pronunciar su nombre? ¡Yo solo miro por el hombre de a pié, el ciudadano medio, el español de bien, maldita sea!

El resto de los empleados asienten.

[JEFE]: A ver, usted -señalando al EMPLEADO#3-. ¿Como había sugerido?

[EMPLEADO#3]: Hmmm… ¿La Fiesta de los Muertos?

[JEFE]: Me gusta, pero le falta algo… no se, no tiene glamour… ¿Que tal si lo ponemos en inglés, Zombies Party? Suena guay, ¿eh?

[EMPLEADO#3]: ¿Pero no había dicho que no…?

[JEFE -acercando el dedo al botón del interfono-]: ¿Alguna objeción?

[EMPLEADO#3]: No, no, ninguna, ninguna. Tiene usted razón como de costumbre, jefe.

[JEFE]: Por supuesto. Recordadlo y algún dia llegaréis a lo más alto.

Todos sonríen y se felicitan por otra trabajo bien hecho. El jefe coloca los pies sobre la mesa y se enciende un Montecristo nº2.

[FUNDIDO A NEGRO]

Me dejo para otro día la historia de como eligieron la tagline “una noche de muerte” cuando la película entera transcurre a pleno día. Podría seguir así con flagrantes ejemplos como Arac attack (Eight legged freaks), ¡Paso de ti! (Forgetting Sarah Marshall) o ¡Olvídate de mí! (Eternal sunshine of the spotless mind). Pero creo que el caso más flagrante es el de un telefilme de esos de Antena 3 que llevaba por nombre “El peor enemigo del perro más listo“. Su nombre en inglés, “Watchers“. Impagable, oiga.

Normalmente pienso que la pena de muerte está mal, pero entonces me acuerdo de estos simpáticos señores y pienso que una lapidación pública con excrementos de vaca resecos de vez en cuando tampoco sería tan malo. ¿No?

Y hasta aquí mi perorata de hoy. Permanezcan en sintonía para nuevas y ultradivertidas historias.

Buena suerte, ciudadano.

P.D. No, hoy no hay foto. Sean buenos y llénenme el buzón de comentarios y a la próxima prometo ponerles dibujitos de esos que tanto les gustan. Hale, vuelvan a sus quehaceres.

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Permanezcan en sintonía, ciudadanos. Regresamos en breve.