Justicia

Bien, ya estoy aquí de nuevo. Quiero que sepan que me tienen terriblemente descontento. ¿Acaso imaginan ustedes el tremendo esfuerzo que requiere sacarme de mi apacible narcosis en la que vivo sumido estos días para actualizar esta página? Si han contestado afirmativamente, vuelvan a considerarlo. Realmente no me conocen. Algunos de ustedes pueden tener el inconmensurable privilegio de andar conmigo en la vida real, sí, pero en cuanto al tema de fuerza de voluntad se refiere, no me conocen. De modo que si yo hago ese esfuerzo para regalarles la vista con mis divertidísimos posts, ¿que les cuesta a ustedes dejar un mísero comentario?¿eh, panda de desgraciados?

Bueno, voy a calmarme un poco. No he venido aquí a despotricar del execrable ataque a mi ego que supone su indiferencia, sino a algo más ameno y divertido. Voy a hablarles de la justicia.

Sí, amigos, me refiero a esa dama de ojos vendados con una balanza en una mano y una espada con la que mata orcos, cylons y apapocenos a partes iguales en la otra. Pues bién, esa dama no existe. Piénsenlo un momento, si la justicia existiese ¿acaso harían falta las religiones? Porque si hay algo que tienen en común todas y cada una de ellas, desde el cristianismo hasta el budismo, es la idea de la compensación post mortem. Sí, te putearán en esta vida todo lo que quieran y más, pero no te preocupes que esas personas serán castigadas cuando mueran en un lugar donde les clavarán astillas de bambú bajo las uñas y les harán visionar programas de Cristina Tárrega durante toda la eternidad mientras se consumen en un lago de azufre. Dicho de esta manera puede resultar absurdo e insultante, pero hagan el favor de acudir a un sermón de cualquier culto en existencia. Una sola vez, y se descubrirán a ustedes mismos dándome la razón (si no, es que están ustedes equivocados. Acéptenlo. Lo siento, es así, es un axioma. No tengo la culpa de tener razón en todo, que le vamos a hacer).

Si después de leer esto no se han convencido, les propongo un sencillo juego. Les voy a poner la foto de una bella señorita, para más datos la actriz Mila Kunis, y a continuación tres fotos de tres mozos, uno de los cuales es su pareja. Tienen que adivinar quién.

mila-kunis-11.jpg

Y ahora, los tres aguerridos mozos:

A)

matthew-mcconaughey-takes-over-for.jpg

B)

293homealone121107.jpg

C)

hugh_jackman.jpg

Y sí, la respuesta correcta es la que todos temen. Pero jueguen, jueguen. Verán que divertido.

P.D. Ya se lo que están pensando. Que soy un superficial, que juzgo a las personas por la imagen, que desayuno bebés de foca y asesino cachorritos por diversión. Pero coño, ¡que es Macaulay Culkin! ¡El abominable niño de Solo en Casa, joder, aquel con el que todos los de mi generación aprendimos lo que era el odio irracional!

P.P.D. No, no estoy de mal humor. Es verdad que mi vida no es en estos momentos un episodio de La Tribu de los Brady, pero no estoy malhumorado. Es solo que tenía que plasmar mi indignación en alguna parte, y oigan, esto es un weblog. Las quejas al rectorado, plebeyos.

3 Respuestas a “Justicia”


  1. Icono Gravatar 1 esteboix

    lo dels comentaris és una batalla perduda, t’ho dic per experiència.

  2. Icono Gravatar 2 Shine McShine

    “No se, Escarlata. Será porque, en el fondo, soy un amante de las causas perdidas.”

  3. Icono Gravatar 3 Annie Hall

    ¿Por qué Matthew McConaughey?

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