
¡Horror!¡Es Shine McShine!¡Ha vuelto!¡Y más poderoso que nunca!
Como mis fieles e incondicionales fans ya se habrán percatado, este blog ha estado bastante parado estos últimos meses (con la excepción del Disclaimer que tuve que poner ante la oleada de súplicas, amenazas y paquetes bomba exigiendo que reactivara El Desayuno de los Campeones). Lo lamento mucho, en serio, pero asuntos más importantes me tenían retenido en mi fortaleza secreta en algún lugar de los Urales, pero ahora vuelvo a ustedes con energías renovadas y más mala leche que nunca para su deleite y regocijo.
Voy a hablarles un poco de mi vida privada (pero solo un poco, que conste, que a ustedes se les da la mano y se cogen el brazo, marujas, que son todos unas marujas). En unos pocos meses abandonaré este infecto país para irme a trabajar durante un año mínimo al Jardín Botánico de Praga, pero no se apuren, tengo intención de agenciarme un precioso portatil para que puedan seguir mis descacharrantes aventuras por la ex-república soviética.
También he borrado todo cuanto tenía en el Tumblr y en Twitter. No lo entiendan como un patético intento de empezar una nueva época ni mierdas pseudobohemias por el estilo, simplemente he decidido darle un formato más unificado y homogéneo a todo el asunto. Desde aquí les conmino a todos ustedes, apreciados lectores, a que me visiten y me agreguen y me agasajen a través de estas redes sociales, que menos, digo yo. A cambio intentaré compensarles con sorprendentes y divertidas entradas en esta bitácora que a buen seguro supondrán un impacto demoledor en sus inocentes celebros, tal y como ilustra la siguiente metáfora visual:

El bate representa el post, y la gente de detrás sus bienpensantes y políticamente correctas mentes.
Quede pues, con esta declaración de intenciones, inaugurada la segunda temporada de El Desayuno de los Campeones.
¿Y que nos espera en esta emocionante segunda teporada? ¿Explosiones? ¿tiroteos? ¿acción? ¿sexo? ¿aventura? ¿zombis? ¿chistes asombrosamente malos? ¡Sí, ciudadanos, todo esto y mucho más, aquí, próximamente!
¡¿Se lo van a perder?!
P.D. No, mi fortaleza secreta no aparece en Google Earth. No la busquen. Los millones de euros invertidos y las vidas de cinco valiosos hackers han valido la pena. Muahahaha…




Por cierto, que sepan que la mejor manera de animarme a escribir más es dejando chispeantes e ingeniosos comentarios. Que me he dado cuenta de que el número de visitas ha crecido y ni aún así. Que vergüenza.