El otro día puse en mi Tumblr un enlace al portafolio de Benoit Ladouceur, artista gráfico que se dedica a dibujar ciudades distópicas de ambiente cyberpunk, y al que conocí por casualidad mientras buscaba imágenes relacionadas con la peli de 28 semanas después. El caso es que en el pie de foto de una de sus ilustraciones ponía que esta había sido realizada para la serie de televisión Charlie Jade.
Concretamente esta
Claro, esto picó mi curiosidad, por lo que investigué un poco y descubrí que se trataba de una producción sudafricana (toma ya) cuyo argumento consistía en un detective que viaja a través de universos paralelos. Bueno, la verdad es que es una sinopsis muy a gran escala, pero esto es lo único que sabía de la serie cuando me bajé el primer capítulo. Cabe decir que no he encontrado prácticamente ningún artículo medianamente decente sobre la serie en toda la blogosfera, de lo que se deducen dos cosas: a) que este blog por primera -y probablemente última- vez va a ser pionero en algo, y b) que la susodicha serie no la conocen ni sus productores.
Como ya me he visto ocho capítulos creo que puedo opinar a grandes trazos sobre la serie. Para empezar, olvídense de la sinopsis. Charlie Jade no es una serie de un tipo que va saltando de universo en universo como en esa bazofia llamada El Único, sino que su argumento se asemeja más a la estupenda Life on Mars. Me explico.
En la serie existen tres universos cláramente diferenciados: el Alfaverso (Alphaverse en la serie), un mundo al más puro estilo Blade Runner (solo que sin coches voladores) gobernado por cinco megacorporaciones, la más grande de ellas llamada Vexcor, con sede en Cape City; el Betaverso, que vendría a ser nuestro universo; y el Gammaverso, un mundo idílico y paradisíaco donde todos comen flores y dan besitos a los conejos, un mundo hippi, vamos.

El Alfaverso. Cualquier parecido con Blade Runner es mera coincidencia.
Pues bien, Vexcor, que posee la tecnología capaz de viajar entre los tres universos, decide usar esta capacidad para explotar los recursos naturales de los otros dos universos y salverse así de una caida económica inminente. El problema viene cuando un grupo de personas del Gammaverso se dan cuenta de las intenciones de Vexcor y deciden dinamitar las instalaciones secretas.
El protagonista, Charlie Jade, es un detective freelance del Alfaverso que está investigando un asesinato cuyas pistas le llevan a las inmediaciones de las instalaciones de Vexcor en el preciso momento en el que estas vuelan por los aires. Cuando despierta, descubre que ha sido teletransportado al Betaverso sin saber por qué. A partir de ahí empezará su carrera por averiguar que ha pasado, que tiene que ver en todo esto Vexcor y, sobre todo, como puede regresar a casa.
La acción transcurre a caballo entre los tres universos, aunque se centra principalmente en el nuestro. Como hilo conductor aparece 01 Boxer, el excéntrico sociópata hijo del fundador de Vexcor, y el único que puede viajar entre universos una vez roto el nexo tecnológico que mantenía la corporación. No les cuento más para no desvelarles nada.
Charlie Jade no es la mejor serie que he visto. De hecho, ni siquiera es una serie que pase de buena. La trama avanza muy lentamente y las cámaras marean demasiado, especialmente en los primeros capítulos. Pero hay que tener en cuenta que la producción es sudafricana (con todas las limitaciones que ello supone). Además, consigue que al final de cada capítulo nos quedemos con las ganas de saber más. La estética, especialmente la del Alfaverso, es espectacular para los pocos medios con los que cuenta, y el uso de filtros de color para intercalar realidades lo hace efectista. Además, el personaje de 01 (sí, 01. Cero Uno) es interesantisimo y es imposible que no acabemos odiándolo y amándolo a la vez.

Los paraguas de plastiquete transparente nos indican que estamos en un mundo peor, mucho peor.
Por ahora solo hay una temporada de 21 capítulos, a la que no les voy a enlazar porque está sabiamente camuflada en las entrañas de Internet para que no la borren. se tendrán que buscar la vida o echar mano del eMule. Tampoco hay segunda temporada, aunque los guiones están escritos, pero por lo visto la producción está parada en espera de novedades.
Y ahora, un resumen de los puntos positivos y negativos de la serie:
Aspectos positivos:
- La ambientación, especialmente la del Alfaverso. Ya quisieran algunas producciones con más presupuesto tener una así.
- El hilo argumental. Es original y muy comiquero (no se si existe esa palabra, pero ustedes ya saben lo que quiero decir). Una mezcla entre Falcon Crest, Blade Runner, Los Propios Dioses y Life on Mars.
- El personaje de 01 Boxer.
Aspectos negativos:
- El protagonista es más soso que un yogur de agua. Un poquito más de cinismo no le vendría mal.
- La trama se hace larga. Se centra en exceso en el Betaverso, dejando los otros de lado.
- Los efectos de cámara al estilo Danny Boyle. Joder, que cuesta centrar un puto plano?
Y muchas más que seguro que se me ocurrirán nada más le de al botón Publicar, pero que no les contaré porque soy demasiado vago para ir editando entradas.
Hale, vuelvan a su rutina. Cualquiera que sea.





Seguisc sense haver passat del primer capítol, però clar entre Life on Mars, Dexter, The Wire, The Sopranos, que estic revisionant Galactica i Héroes i que el puto ordinador i la puta tele m’han petat no done per a més i sort que Lost i House estan de paró… i a banda he de fer treballs. Vore series deuria donar crèdits de lliure elecció, com a mínim.
Però estavem parlant de Charlie Jade, no dels meus problemes (joder!), la veritat es que no mola que l’alphaverse siga dels menys vists, perque està guapissim, igual es van gastar tot el pressupost de la sèrie en el primer capítol. Ja vorem com evoluciona la cosa.
Si vore series donara credits de lliure opció m’haguera tret jo ja tres carreres (al menys). I em tens que pasar The Wire, que m’han parlat molt be d’ella (o ja me la baixaré jo. No se. Be, es igual. A fer treballs!)
Por cierto, en el próximo post prometo incrementar en un 78′5% en número de chistes.